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      Vínculos familiares

      Esta serie de artículos están escritos en términos generales para clarificar su entendimiento. No se desmerecen otras expresiones y opciones.

      Quiero transmitir la idea que de la misma manera que nos informamos de las medidas legales para protegernos, nos debemos concienciar de la medidas psicológicas que debemos adoptar, para tener todos los flancos cubiertos.

      Se considera que el divorcio tiene un potencial traumatizador comparable a la muerte de un familiar, puesto que producen fuertes sentimientos de pérdida y lleva aparejados cambios profundos en las relaciones interpersonales y en el sentido personal.

      La familia hace referencia a un grupo estable de convivencia, constituido por una figura parental masculina y otra femenina, unidos por intereses varios, entre ellos los afectivos. La calidad de las relaciones afectivas en la infancia son la clave para el desarrollo emocional y social del niño y del adolescente.

      Las relaciones familiares son un modelo que va a guiar al niño en el tipo de relaciones que establezca en su futuro.La necesidad que tiene el niño de estabilidad y seguridad se ve seriamente amenazada con la ruptura matrimonial.

      El mundo afectivo del niño se ve zarandeado por la pérdida o ausencia de uno de sus pilares de seguridad: uno de los padres.Los niños sienten una gran conmoción, especialmente los menores de 6 años.

      Por desgracia, los trastornos emocionales que trae una ruptura, no suelen superarse con el paso del tiempo, sino que, por el contrario, permanecen con mayor o menor intensidad a lo largo de la vida.

      La historia, la calidad de las interacciones y el afecto entre el niño y sus figuras significativas (sus padres) es el factor más importante para establecer un apego seguro. El bebé y el niño utilizan a sus figuras significativas como base para su bienestar emocional y la exploración del entorno.

      Cuanto más seguro sea el vínculo afectivo de un niño con los adultos que los cuidan y educan, más garantía hay que se convierta en un adulto psicológicamente adaptado e independiente y que establezca buenas relaciones con los demás.

      El impacto de divorcio en los hijos

       La forma en que los niños reaccionan ante el divorcio depende de la edad, el género, la personalidad y lo conflictivo que sea del proceso de divorcio.

      ¿Cuáles son las primeras reacciones afectivas en los niños?

      • Conmoción.
      • Tristeza.
      • Frustración.
      • Enfado.
      • Preocupación.
      • Temor.
      • Sensación de pérdida.
      • Infelicidad.
      • Desconcierto
      • Ira hacia sus padres.
      • Soledad.
      • Falta de colaboración con sus padres.

      Pasada esta reacción inicial, hay niños que incluso pueden salir del proceso de divorcio más preparados para afrontar el estrés y muchos se convierten en jóvenes más flexibles y tolerantes.

      La mayor parte de las rupturas se producen a una edad media de 6 años o menos, lo que ocasiona grandes desajustes, si bien, tales desajustes no siempre alcanzan niveles clínicos.

      ¿Qué factores pueden causar trastornos psicopatológicos en los niños?

      • Ausencia de la figura paterna o su poca disponibilidad.
      • Incremento del estrés económico.
      • Conflictos y tensión entre los padres.
      • Cambios que se derivan de pasar de disponer de dos padres a diario, a tener solo uno.

      ¿Qué sucede si el niño es varón?

      • los varones tienen mayores dificultades para superar la crisis, tanto en la intensidad de sentimientos negativos como en su duración.
      • Presentan más problemas escolares.
      • Presentan más irritabilidad que las niñas.
      • Pueden ser más agresivos e independientes.
      • Pueden no sentir que les deban obediencia a sus madres, si ellas tienen la custodia.

      ¿Qué provoca la ausencia de la figura paterna en los niños?

      • Menor aprovechamiento escolar.
      • Bajo nivel de empleo laboral de los varones en la adultez.
      • Maternidades precoces en las niñas.

      La mayor parte de la literatura científica coincide en que estas experiencias de ruptura de los padres modifican completamente la vida de los hijos.

      Los hijos a todas las edades, luchan con la desconcertante demanda de tener que redefinir sus contactos con ambos padres.

       

      ¿Qué errores frecuentes comete la madre custodia?

      La madre, que generalmente es el progenitor custodio, tiene que hacer frente:

      • La sobrecarga de tensiones y tareas propias de ser mamá
      • Su lógico desajuste emocional asociado a la ruptura de la pareja.

      Así que, con relativa frecuencia, la mamá custodia, desempeña prácticas educativas erráticas:

      • Poco control sobre el comportamiento del hijo.
      • Escasa sistematicidad en el seguimiento de reglas y límites.

      Todo ello, trae muchas consecuencias negativas en el desarrollo de los hijos (muchas veces los niños se aprovechan de la debilidad de sus madres para salirse con la suya).

      Los grandes cambios en las relaciones de ambos padres, especialmente cuando la ruptura les coge por sorpresa, lleva a los niños en todas las edades, a experimentar una enorme sensación de pérdida, llegando a la conclusión y la creencia de que las relaciones armónicas son irrealizables y no perdurables en el caso que se restablezcan. Estas creencias suelen continuar presentes en la adolescencia y en la adultez. Hay por tanto, que echarles por tierra esa creencia infundada.

      ¿Cuáles son los cambios emocionales en niños menores de 6 años?

      Los niños menores de 6 años, manifiestan mucha angustia, debido a sus limitaciones cognoscitivas o mentales. Tienen menos mecanismos para elaborar lo que está pasando. Suelen tener más somatizaciones, o sea manifestaciones corporales: molestias abdominales, vómitos, dolores de cabeza…

      Además, del temor de la desaparición y disponibilidad de uno de sus padres, se une la amenaza de que el otro también pueda irse, y lo abandone, lo que hace mas frecuente comportamientos como:

      • Llanto desconsolado e inmotivado.
      • Intensificación exagerada de conductas de aproximación y contacto físico con la figura custodia (generalmente la mamá)
      • Aparición de conductas regresivas en la alimentación.
      • Alteraciones en el control de esfínteres. (comienzan de nuevo a hacerse pipí en la cama de nuevo)
      • Alteraciones en el ritmo del sueño.
      • Conductas rituales (sobre todo en el momento de irse a dormir).
      • Mienten a los parientes y amigos, diciendo que sus padres aún están juntos.
      • Se pueden volver muy obedientes con la idea que sus padres así se reconciliarán.

      Todas estas conductas las usa el niño como “control mágico” cuando el progenitor custodio se separa del alcance de su vista, vivenciándolo como indicios de pérdida o abandono, con el consiguiente aumento de la angustia.

      Todos estas reacciones y síntomas, como es de esperar, se hacen más intensos si el niño:

      • Es testigo de cualquier tipo de violencia entre sus padres.
      • Si alguno de los progenitores está bajo los efectos del alcohol o alguna otra sustancia tóxica.
      • Si ha escuchado/presenciado escenas de chantaje emocional, del tipo “quitarse la vida” o “matar al otro”.

      Todos estos episódicos constituyen duros y auténticos traumas,  creando la habitual sintomatología del trastorno de estrés postraumático (TEPT) o llegando a desarrollar el trastorno.

      Síntomas que permanecen, a veces, toda la vida, marcando emocionalmente al niño de forma indeleble. Este tipo de cosas se suavizan con el tiempo pero no se olvidan nunca, de forma total.

      ¿Cuáles son los cambios emocionales en niños entre 6 a 9 años?

      Estos cambios son los que destacamos que podrían pasar, pero no necesariamente.

      • Sentimientos de rechazo.
      • Fantasías de reconciliación.
      • Problemas de lealtad.
      • Lucha de afectos entre el padre y la madre.

      ¿Cuáles son los cambios emocionales en niños entre 9 y 12 años?

      Estos cambios son los que destacamos que podrían pasar, pero no necesariamente.

      • Sentimientos de vergüenza por el comportamiento de sus padres.
      • Rabia o cólera por el progenitor que tomó la decisión de separarse.
      • Intentos de reconciliar a sus padres.
      • Descontrol de hábitos adquiridos.
      • Disminución de la confianza en sí mismo.
      • Autovaloración pobre.

      ¿Cuáles son los cambios emocionales en los Adolescentes entre 13 y 18 años?

      Se comentan las reacciones comunes para la edad, que no tienen porque sucederle a tu adolescente. La separación o divorcio no necesariamente tiene que causar los siguientes comportamientos. Hay mucha diversidad de reacciones y experiencias.

      • Problemas éticos, con fuertes conflictos entre la necesidad de amar al padre y a la madre y la desaprobación de sus conductas.
      • Madurez acelerada. El adolescente adopta el papel del progenitor ausente, aceptando sus responsabilidades, lo que puede agobiarle demasiado.
      • Conductas antisociales: no acata ni acepta las normas, se vuelve muy desobediente, presenta conductas de robo, consumo de alcohol y otras drogas.
      • Se involucran en relaciones sexuales de riesgo.

      ¿Cuáles son los cambios sociales que se dan en los niños?

      Se fracturan las redes de apoyo social del niño

      • Pérdida de las relaciones entre iguales, sus amiguitos.
      • Pérdida de las actividades habituales y rutinarias.
      • Con frecuencia, asumen una serie de responsabilidades nuevas, que muchas veces, no se corresponden a su edad, como cuidar emocionalmente de sus padres, cuidar físicamente de sus hermanos menores, vigilar o preparar comidas…

      El niño debe hacer un esfuerzo muy costoso para adaptarse a los nuevos contextos, en un momento donde no tiene tanto apoyo familiar cómo antes, ya que las funciones paternales están seriamente disminuidas.

      El problema de asumir nuevas responsabilidades, demasiado exigentes para la edad del niño, así como a corto plazo puede ser motivo de orgullo, si la situación se prolonga a largo plazo, los niños se pierden la infancia y sus privilegios.

      Al parecer, los niños en este contexto cambiante:

      • Juegan menos.
      • Participan poco en actividades extraescolares.
      • No se implican en programas de enriquecimiento escolar o vacacional.

      ¿Qué les pasa a los padres después del divorcio?:

      1- Los padres viven en situación económica más precaria que antes.

         Aproximadamente la mitad de los padres dejan de ayudar económicamente a los hijos tras la separación

      2- Los padres están menos disponibles que antes. El padre ya no vive en casa y no se entera de todo lo que sucede, y la madre, quizá se tenga que poner a trabajar o ampliar el horario que tenía, con lo cual pasa mucho tiempo fuera de casa.

      3- Los padres interrumpen los hábitos de los niños más que antes, debido a los regímenes de visitas y demás formalismos legales.

      Estas tres apreciaciones, hay que tenerlas en cuenta y buscar formas alternativas para que el niño no note tanto los cambios y las ausencias.

      Las respuestas de los adultos a las necesidades del niño se vuelven inestables, inconsistentes y menos amorosas, con lo que el niño establece la creencia de que no es tan valioso como antes, perdiendo la confianza básica en sí mismo, volviéndose inseguro, asustadizo y temeroso. Otra creencia que hay que desmontarles, para que su pensamiento no se vuelva sesgado y parcial.

        La gran mayoría de los hijos de padres separados no tienen una infancia feliz.

      La añoranza de los jóvenes después de haber perdido esas oportunidades de disfrutar de su infancia, continúan décadas después.

      Finalizamos esta parte 1, con el mensaje positivo de que al ser conscientes de a lo que nos estamos enfrentando con la separación, estamos dando el primer paso, para poder adoptar las medidas necesarias y frenar el impacto psicológico que lleva consigo un proceso de divorcio. En la parte 2, aprenderemos cómo dar la noticia del divorcio al hijo y en la parte 3, aprenderemos 12 objetivos de cómo ayudar a nuestro hijo a superar lo antes posible el divorcio.

      Bibliografía:

      -Revista de la asociación española de Neuropsiquiatría. 2004. Separación o Divorcio. Reyes Vallejo Orellana.

      -Hospital Gregorio Marañón. Programa de formación continuada. Pediatría y Psiquiatría.

      -www.psicologíaymente.net

      -www.kidhealth.org

      -www.solohijos.com

      -www.guiainfantil.com

       

      Maribel Paz

      Maribel Paz

      Psicóloga de Adultos y Parejas en Madrid.
      Especialista en Terapia Infantil y Adolescente

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