Piense que no importa lo mal que se sienta usted en este momento, no importa qué etapa del duelo sentimental se encuentre transitando. Lo que importa es que NO sienta pena por usted mismo. Debe perseverar en su coraje y seguir adelante. No pierda la confianza en usted mismo, en su capacidad para superar su duelo amoroso y en la promesa de su futuro. Crea que usted puede ser tan feliz como desee o tan desgraciado como se permita ser. Si tiene problemas para avanzar solo y no puede resolver sus dificultades interiormente, ni cuenta con un buen apoyo reconfortante de familiares o amigos; simplemente, reconózcalo y busque ayuda con un profesional acreditado. Debe poder ir remontando, ir reconstruyendo su vida, y así poco a poco ir solucionando su duelo afectivo.
A veces, el amor cambia su curso y nos parte el corazón. La buena noticia es que puedes sobrellevar lo que en un primer momento consideras insoportable. Hay ciertas pautas que aliviarán tu sufrimiento emocional. Se sabe cuál es el curso previsible que va a seguir tu duelo y los posibles obstáculos que te vas a encontrar. Poco a poco verás que tus heridas emocionales van sanando e irás encontrando la motivación que necesitas para superar esta etapa de caos.
Te ofrecemos el último artículo sobre la trilogía que hemos elaborado sobre el duelo. Tema que ha sido clave en la Pandemia y que es muy cercano a todos. Queremos ayudarte a que identifiques si tú o personas allegadas, pudieran llegar a tener un duelo complicado. Te indicamos algunas señales diagnósticas y significativas para que distingas si estás transitando por un duelo enmascarado, exagerado, crónico o retrasado, o incluso por algún episodio depresivo mayor que no tenga nada que ver con un duelo. Recuerda que esta información es breve y orientativa. Ante la mínima duda se recomienda la consulta a un profesional.
William Worden: “En cierto sentido, el duelo finaliza cuando la persona recobra el interés por la vida, se siente mas esperanzada, vuelve a hallar gratificaciones y se adapta a nuevos roles. Pero en otro sentido, el duelo nunca se acaba”. En esta parte del artículo explicamos los factores protectores que te ayudan en un duelo complicado y la importancia del apego a la hora de transitar las diferentes fases y tareas del duelo. ¿Qué clase de apego estableces en tus relaciones?, ¿Cómo reaccionas ante los traumas y duelos de tu vida?
Sigmund Freud: "Hallamos un lugar para lo que perdemos. Aunque sabemos que después de la pérdida, la fase aguda del duelo se calmará; también sabemos que seguiremos inconsolables y que nunca habrá nada que la sustituya. Sea lo que sea lo que llene el vacío, y aunque lo llene por completo, siempre será otra cosa”. En esta primera parte del artículo sobre el duelo queremos remarcar las tareas de afrontamiento que hemos de transitar hasta superar este complejo proceso. ¿Cuál es la tarea que más te está costando?
Si te enfadas muchas veces, si te enfadas muy intensamente o si tu enfado dura mucho tiempo se puede decir que tienes enfado patológico. Digamos que tu mecanismo de enfado normal, inevitable y saludable se ha desajustado volviéndose hipersensible ante cualquier mínima percepción de amenaza, activándose de forma desproporcionado a la situación. En el artículo te ofrecemos un listado de señales para que tú mismo lo compruebes.
Es un gran error pensar que los niños/as a los que nunca se les corrige, limita o impone ciertas normas, pueden desarrollar una alta autoestima. De hecho, sucede todo lo contrario. Los niños criados sin disciplina, sin normas, sin reglas claras, sin consecuencias tras conductas no permitidas; tienen una peor autoestima, tendiendo a ser más dependientes, a rendir menos académicamente y a sentir menos control de su mundo y de sus impulsos. Intentemos evitar que nuestros hijos tengan serios problemas emocionales. En el artículo te ofrezco técnicas, cuadros claros y muchas pautas, para ayudarte a fomentar la autoestima de tus hijos y, sobre todo; para que te conciencies en usar con los niños el lenguaje de la autoestima, las expectativas reales y las consecuencias naturales-artificiales tras sus actos.
La autoestima impregna absolutamente todas las áreas de nuestra vida. Los hijos van interpretando de diversas formas los mensajes que les lanzamos a nivel verbal y no verbal. A veces, son procesos inconscientes. Así van formando la figura de quienes son. Además, las experiencias que los niños van teniendo en su infancia van configurando su autoestima. Nuestros padres, en su día y, ahora nosotros como padres, vamos instalando y sembrando en los niños su idea de lo que pueden o no pueden hacer, si las cosas las hacen bien o mal, cómo son o cómo no son... No es necesario que uses el lenguaje, ellos sin que digas nada, ya perciben la valoración que les haces. El lenguaje de la autoestima es el arma más potente que tienes. Se trata sólo como te cuento en el artículo de tener cuidado con ciertos mensajes cómo: los mensajes dobles, las comparaciones, los gestos de desaprobación, de invalidación... No bajes por inconsciencia la autoestima de tus hijos.
Usted quiere lo mejor para sus hijos. Quiere que sean buenos, que tengan éxito, que sean felices y que sean competentes. Quiere que sean capaces de tener amigos, que utilicen sus dotes o virtudes y que, aprovechen las oportunidades que se les presenten. Si quiere conseguir todo esto, tendrá que ayudarles a tener una fuerte autoestima. Esa es la tarea más importante de la paternidad. La autoestima es una vacuna que protege de las situaciones del medio que nos exponen a autoevaluarnos y nos da la motivación necesaria para tener una conducta positiva. Esta vacuna hace que el sufrimiento psicológico de la crítica, el rechazo, los fracasos, las pérdidas y cualquier acontecimiento negativo y estresante, sea el menor posible.
Usted quiere que sus hijos sean capaces de cuidar de sí mismos, que sean lo suficientemente confiados como para afrontar las situaciones desafiantes de la vida, que sean socialmente competentes; pero, que no pierdan su sentido de identidad. Usted quiere que sean suficientemente generosos para dar y confiar lo justo, en las relaciones íntimas.
De algún modo, desde que tomó en brazos a su bebé hasta el momento en que su hijo/a deja su casa, los hijos/as van desarrollando la autonomía, la confianza y otra serie de competencias que veremos en el artículo y que son las que fomentan la alta autoestima tan necesaria para vivir equilibrados y felices.