Te ofrecemos el último artículo sobre la trilogía que hemos elaborado sobre el duelo. Tema que ha sido clave en la Pandemia y que es muy cercano a todos. Queremos ayudarte a que identifiques si tú o personas allegadas, pudieran llegar a tener un duelo complicado. Te indicamos algunas señales diagnósticas y significativas para que distingas si estás transitando por un duelo enmascarado, exagerado, crónico o retrasado, o incluso por algún episodio depresivo mayor que no tenga nada que ver con un duelo. Recuerda que esta información es breve y orientativa. Ante la mínima duda se recomienda la consulta a un profesional.
Si te enfadas muchas veces, si te enfadas muy intensamente o si tu enfado dura mucho tiempo se puede decir que tienes enfado patológico. Digamos que tu mecanismo de enfado normal, inevitable y saludable se ha desajustado volviéndose hipersensible ante cualquier mínima percepción de amenaza, activándose de forma desproporcionado a la situación. En el artículo te ofrecemos un listado de señales para que tú mismo lo compruebes.
La autoestima impregna absolutamente todas las áreas de nuestra vida. Los hijos van interpretando de diversas formas los mensajes que les lanzamos a nivel verbal y no verbal. A veces, son procesos inconscientes. Así van formando la figura de quienes son. Además, las experiencias que los niños van teniendo en su infancia van configurando su autoestima. Nuestros padres, en su día y, ahora nosotros como padres, vamos instalando y sembrando en los niños su idea de lo que pueden o no pueden hacer, si las cosas las hacen bien o mal, cómo son o cómo no son... No es necesario que uses el lenguaje, ellos sin que digas nada, ya perciben la valoración que les haces. El lenguaje de la autoestima es el arma más potente que tienes. Se trata sólo como te cuento en el artículo de tener cuidado con ciertos mensajes cómo: los mensajes dobles, las comparaciones, los gestos de desaprobación, de invalidación... No bajes por inconsciencia la autoestima de tus hijos.
Nadie quiere límites en su vida, ni los adultos ni los niños. Todos queremos hacer lo que nos da la gana e imponer nuestros deseos. El problema es que no podemos satisfacer a los demás cada vez que quieren algo de nosotros, ni siquiera a los hijos. Los límites pueden crear en el otro una gran frustración e ira. Por eso, quizás, es por lo que tienen tan mala prensa. Por eso, cuesta tanto trabajo establecer límites y hacerlos valer. Los límites y las normas son muy necesarios para la convivencia, para la armonía, para el respeto a los demás y a sus decisiones; para la aceptación de las normas sociales, en general. A veces, confundimos la permisividad, con la autoridad y con un estilo democrático. Tampoco, tenemos claro, la diferencia que hay entre hacer peticiones y demandar o exigir. Vamos a intentar aclararlo porque no cumplir ciertos límites puede implicar la ruptura y el divorcio. Hay que fijar límites, hacerlos valer y ayudar a las personas a tolerar la frustración que supone su correcto cumplimiento.
Si intuyes que es una persona tóxica, es que lo es. Entonces, el camino es huir, distanciarse, eludir su conversación, su mirada, su presencia y todo lo relacionado con ese ser perverso. Existen personas así e incluso hay de diferentes tipos. No son todas iguales. Mira el cuadro que te ofrecemos e identifica cómo es el ser tóxico que roba tu energía. Recuerda que lo más importante del mundo eres tú y es tu responsabilidad mantener tu integridad física y emocional lo más intacta posible para poder seguir construyendo tu hermosa vida.
Mentir es una trampa que aleja a las personas de la realidad y las priva del aprecio y del respeto de los demás. 1 de cada 10 personas miente de forma patológica. Nuestra generosidad no puede convertirse en la puerta de entrada, que permita a los mentirosos que nos manipulen, extorsionen y nos subyuguen a sus deseos y necesidades. Los seres humanos, encima, tenemos un sesgo de veracidad, así que no detectamos las mentiras. Solo cazamos entre el 50-55% de los embustes. Más del 80% de las mentiras las detectamos a la hora y el 40% a la semana. Lee el artículo y descubre cómo evitar que te mientan.
La mayoría de la gente miente todos los días. Mentir es una conducta que ya aprendemos desde la infancia. Mentimos 1 o 2 veces al día, mínimo. Y aunque no lo creas, y a pesar de los datos, las personas no suelen cazar las mentiras ni a los mentirosos. Cuanto mejor nos cae la persona y más cariño o admiración le tenemos, más nos creemos lo que nos dice. Tampoco es cuestión de volverse paranoico, ya que muchos dicen la verdad, en la mayor parte de sus relaciones interpersonales. Pero igualmente, no todas las verdades son permanentes y no todas las mentiras son contraproducentes. Descubre más cosas sobre la mentira para que no te mientan más.
¿No entiendes por qué ciertas personas actúan tan mal contigo?, ¿Cambian o se curan las personas malvadas?. Te doy ciertas claves para que lo tengas más claro y selecciones bien quién está a tu lado. Elige a personas bondadosas, generosas, que te traten bien, que te apoyen y que aporten bienestar y equilibrio a tu vida. Tenemos que convivir con todo el mundo, es cierto, porque somos seres sociales y necesitamos a los demás, pero hay ciertas "personalidades especiales" que sólo te quieren para usarte de todas las maneras posibles, hasta dejarte débil, sin energía, sin autoestima, y a poder ser, esclavizado a sus deseos. Tolerancia cero con este tipo de personas.
Con el programa "Mindfulness en 8 semanas" lograrás saber cómo
apaciguar tu mente; cómo fomentar tu felicidad y tu satisfacción natural; cómo aprender a relajarte y cómo conseguir paz en tu vida.
Puede ser tu gran oportunidad, la ocasión de recuperar y congraciarte con la vida, de vivirla con mayor plenitud, momento a momento y no de forma tan frenética y agotadora.
Puede ser la oportunidad de explorar cómo puedes disfrutar de una relación más sabia y más satisfactoria con esa vida salvaje y preciosa que tienes.
Hay que enseñar a los niños a convivir con los demás, a solucionar los conflictos, de manera no violenta ni agresiva sino mediante la negociación, la escucha y el respeto de los demás