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      En esta, la segunda parte del artículo monográfico sobre la ansiedad nos centraremos en las principales características de los diferentes trastornos ansiosos. Esto es importante porque cada tipo de ansiedad se trata de forma diferente debido a sus diferentes características. No todo el mundo presenta la mismas manifestaciones ansiosas, aunque hablemos del mismo estado psicológico y de la misma emoción.

      Además, al leer el artículo comprenderás la diferencia entre algunos términos psicológicos que pueden resultar confusos. De esta manera podrás expresar mejor lo que sientes y entenderás mejor lo que te pasa.

      La ansiedad es una experiencia subjetiva, por tanto, cada persona la vive de manera diferente. Cierto es que presenta unas manifestaciones típicas o estereotipadas, lo que nos permite establecer una tipología y entendernos mejor entre profesionales.

      Nos guiaremos principalmente por el manual DMS IV-R (manual de referencia para el establecimiento de categorías diagnósticas en salud mental). Aunque actualmente ya trabajamos en la práctica con el DMS 5,  por ser éste de tan reciente implantación y para facilitar el relato a los lectores, nos guiaremos por el anterior manual, mucho más consolidado en el actual momento. A pesar de esto, tenemos presente los cambios del nuevo manual.

            

      Los principales trastornos ansiosos son:

       

      1.Trastorno de pánico con o sin agorafobia.

      2.Trastorno de estrés postraumático (TEPT).

      3.Fobias específicas.

      4.Fobia social.

      5.Trastorno Obsesivo-compulsivo (TOC).

      6.Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG).

       

      En muchos casos, los síntomas de ansiedad son comunes a los diferentes trastornos mencionados, aunque hay síntomas específicos para cada trastorno de ansiedad.

      Por lo tanto, es muy importante hacer un análisis detallado de la ansiedad que tiene la persona, ya que como has visto hay tipos diferentes de ansiedad. Así, identificando adecuadamente la naturaleza de la perturbación mental, se realiza un diagnóstico y el correspondiente tratamiento para solucionar el problema ansioso correspondiente.

      Quiero especificar que con la reciente publicación del manual de clasificación diagnóstica de los trastornos mentales, el DSM 5, esta tipología ha cambiado y ahora, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y el trastorno de estrés postraumático (TEPT), presentan categorías diferenciadas. No creemos necesario explicar más al respecto, dado los propósitos del artículo.

      1.Trastorno de pánico

      Características: Miedo a perder el control de uno mismo, a volverse loco, a morir, a vomitar, a perder el conocimiento, a tener un nuevo, otro ataque de pánico.

      La amenaza o los estímulos amenazantes: Estímulos internos en mi cuerpo, sensaciones físicas y corporales. El foco de nuestra atención está en la propia reacción fisiológica o de nuestro cuerpo.

      Mi valoración principal: Miedo a morir (ataque al corazón), miedo a perder el control (a enloquecer), miedo a perder la conciencia (desmayarse), miedo a sufrir otras crisis de angustia adicionales.

      Síntomas asociados: Ataques de pánico (brotes intensos de ansiedad limitados en el tiempo y caracterizados por un rápido aumento de los síntomas, la llegada a un nivel crítico y una progresiva desaparición).

      Principales manifestaciones: Palpitaciones, ausencias, vértigos, opresión en el pecho o en la garganta, sensación de ahogo, sofocos, transpiración, escalofríos, entumecimiento.

      2.Agorafobia

      La agorafobia es un trastorno de pánico agravado. Son distintos estadios temporales del mismo trastorno.

      Características: Temor a los lugares o a las situaciones asociadas con el malestar o el pánico sentido o padecido.

      La amenaza o los estímulos amenazantes: estímulos externos a mi cuerpo. Situaciones donde se podría sufrir una ataque de pánico y sería difícil escapar, recibir ayuda o sería socialmente embarazoso. No es necesario haber sufrido un ataque de pánico en los lugares para evitarlos. P. ej. colas, grandes superficies, acumulación de gente, dentistas, caminar por la calle, teatros, restaurantes, espacios cerrados, espacios abiertos, viajar en avión u otro transporte, etc.

      Valoración central: Miedo a morir (ataque al corazón), miedo a perder el control (a enloquecer), miedo a perder la conciencia (desmayarse), miedo a sufrir crisis de angustia adicionales.

      Síntomas asociados: Evitación de situaciones o de lugares en los que se teme que aparezcan los síntomas de pánico y de los que no se puede salir rápidamente. 

      3.Trastorno de estrés postraumático. (TEPT)

      Características: Experiencia de un traumatismo grave que ha puesto en peligro la propia vida o la de otra persona, impresión clara de revivir el acontecimiento, intrusión en la mente de imágenes asociadas con el trauma (flashes), pesadillas, sueños repetitivos, temor a revivir el acontecimiento, a morir, a enloquecer.

      La amenaza o los estímulos amenazantes: Recuerdos, sensaciones, estímulos externos asociados a las experiencias traumáticas pasadas.

      Mi valoración central o principal: Miedo a los pensamientos, recuerdos, síntomas o estímulos asociados con el suceso traumático.

      Síntomas asociados: Tensiones musculares, opresión en el pecho o la garganta, sensación de ahogo, nerviosismo, sensación de sobreexcitación o de agotamiento psíquico, irritabilidad, dolores de cabeza, intestino irritable, manifestaciones posibles de ataques de pánico.

       

      4.Fobia simple (o fobia específica)

      Características: Temor exagerado y desadaptativo a un objeto (p. ej., un cuchillo), a un animal, a un lugar o situación (lugares pequeños y/o cerrados, avión, coches, autobuses, túneles, puentes, ascensores), a un entorno natural (alturas, tormentas, agua, fuego etc.), a la sangre-inyección-herida (p.ej. agujas, procedimientos médicos, heridas), tormentas, ruidos fuertes, oscuridad, personas disfrazadas, médicos, ladrones, etc.

      La amenaza o los estímulos amenazantes: El contenido del temor centrado en el objeto o situación interpersonal. Presencia o anticipación de los estímulos amenazantes fácilmente identificables.

      Síntomas asociados: Evitación del objeto fóbico. Síntomas físicos en contacto con el objeto o simplemente al evocar mentalmente el objeto en cuestión: palpitaciones, opresión en el pecho o la garganta, sensación de ahogo, transpiración. Manifestaciones posibles de ataques de pánico, aunque limitadas al objeto fóbico.

        

       5.Fobia social

      Características: Preocupación excesiva con respecto a la opinión de los demás, temor a equivocarse, al ridículo o a ruborizarse, incomodidad en diversas situaciones sociales. Miedo a la evaluación negativa.

      La amenaza o los estímulos amenazantes: Situaciones sociales, públicas.

      La valoración principal o central: Miedo a la evaluación negativa de los demás (vergüenza, humillación…). P. ej. ser observado comiendo o bebiendo, dar una charla. Etc.

      Síntomas asociados: Huida o evitación en el ámbito social. Síntomas físicos parecidos a los del trastorno de pánico y a la fobia simple. Manifestaciones posibles de ataques de pánico, aunque limitados a las situaciones sociales.

      6. Trastorno obsesivo compulsivo. (TOC)

      Características: Presencia de obsesiones, manifestaciones de compulsiones (ademanes o actos repetitivos que sirven para aliviar la ansiedad causada por la imagen obsesiva).

      La amenaza o los estímulos amenazantes: pensamientos, imágenes o impulsos intrusos inaceptables para la persona. Son egodistónicos, o sea, están en conflicto, son disonantes, inaceptables con el yo y la propia autoimagen.

      La valoración central o principal: Miedo a perder el control mental o conductual o a ser responsable de algún resultado negativo para uno mismo o para los demás.

      Síntomas asociados: Necesidad irreprimible de comprobar, de limpiar, de realizar determinados ademanes o de repetir mentalmente determinadas frases. Ansiedad intensa cuando dichos comportamientos rituales no pueden ejecutarse.

      7.Trastorno de ansiedad generalizada. (TAG)

      Características:  Presencia de preocupaciones excesivas con respecto a diferentes temas. Preocupaciones difíciles de controlar o dominar.

      La amenaza o los estímulos amenazantes: Sucesos vitales estresantes u otras preocupaciones personales.

      La valoración principal o central: Miedo a los posibles resultados futuros adversos o mortales.

      Síntomas generalmente asociados: Ansiedad difusa, pero no necesariamente limitada en el tiempo.

      Síntomas habituales: Tensiones musculares, sensaciones de sobreexcitación, nerviosismo o agotamiento psíquico, problemas de sueño, dificultad para concentrarse, lagunas de memoria.

      ¿Qué diferencia hay entre Ansiedad, Estrés, y entre Preocupación, Miedo, Fobia y Obsesión?

      Los términos que usamos en el lenguaje corriente para describir cómo nos sentimos, no siempre reflejan con precisión lo que nos sucede. Saber diferenciar bien estos conceptos te ayudará a conocer mejor la naturaleza de tu malestar, a definir mejor lo que sientes y a lograr que otras personas te comprendan mejor.

      Preocupación, ansiedad, miedo, fobia, obsesión, son términos que tienen semejanzas, por lo que muchas veces no se definen ni distinguen bien. Tampoco, se sabe diferenciar una ansiedad normal de una ansiedad anormal, ni una preocupación normal de una preocupación excesiva. Voy a aclararte todos estos conceptos para que tengas criterios de diferenciación más claros.

      Nombrar con precisión un malestar constituye, a menudo, la primera etapa del cambio

      Ansiedad versus Preocupación

      La preocupación se refiere al pensamiento y la ansiedad está vinculada a la manera en que una persona siente cuando prevé consecuencias negativas.

      La preocupación reside en el hecho de temer o anticipar que un acontecimiento futuro pueda tener consecuencias desagradables o negativos. Está compuesta por una sucesión de pensamientos, imágenes y dudas con respecto a unos acontecimientos negativos que podrían producirse en el futuro. Son estos pensamientos, imágenes y dudas los que van acompañados de ansiedad.

      La preocupación es una forma de pensamiento y ese pensamiento va acompañado de la ansiedad

      La preocupación es un fenómeno cognitivo o mental, una forma de pensamiento, relacionada con la toma de conciencia de las consecuencias posibles de una situación determinada.Las preocupaciones se refieren a múltiples esferas de la vida: nuestro bienestar, los logros profesionales, nuestra economía, la salud de los seres queridos, las relaciones con los vecinos, los jefes…

      Hay tantos temas de preocupación como individuos

      Muy frecuentemente la preocupación se traduce en un monólogo interior o en pensamientos verbales, diálogo interior, más que en imágenes mentales. Las personas con trastorno de ansiedad generalizada, por ejemplo, manifiestan una mayor tendencia a hablarse y a contarse historias que a visualizar mentalmente escenarios.

      Preocupación normal versus Preocupación anormal

      La preocupación, el hecho de sentir aprensión por lo que pueda suceder si se produjera una situación determinada, a veces, ayuda a gestionar mejor la situación en su conjunto y a hallar soluciones. 

      Una preocupación normal no suele considerarse excesiva si guarda proporción con la gravedad o el alcance de la situación que la provoca.Una preocupación normal no suele referirse a situaciones que aún no se han producido y que tienen escasa probabilidad de producirse. Una preocupación normal se refiere más bien a una situación concreta y actual o que se producirá en breve.

      Una preocupación anormal, excesiva o incontrolable, se refiere a situaciones hipotéticas o lejanas, e incluso a situaciones muy poco probables.

      …”¿Y si ocurriera de repente?”,”¿Qué voy a hacer?”,” ¿Qué pasa si…?”…

      En estos casos, se prevén todas las posibilidades relacionadas con esta situación que aún no ha sucedido y que tal vez no sucederá jamás. Quien tiene preocupaciones excesivas y difíciles de dominar tendrá tendencia a imaginar el peor desenlace para la situación que le preocupa y ésta tendencia saldrá, tanto para situaciones actuales que realmente se están produciendo, como para situaciones potenciales que aún no se han producido y no sabemos si se llegarán a producir.

      A menudo, las preocupaciones adquieren la forma de un guión, en el que se van encadenando catástrofes.

      La ansiedad, corresponde a un conjunto de malestares que se manifiestan de diferentes formas, de forma afectiva principalmente, o sea, mediante un sentimiento o emoción pero también de forma física o fisiológica, es decir, que aparecen síntomas en nuestro cuerpo. Sin olvidar las manifestaciones conductuales y las cognitivas o mentales que se manifiestan, también, cuando estamos ansiosos. Recuerda la parte I de éste artículo monográfico sobre la ansiedad.

      La ansiedad es un estado, fruto de la presencia de preocupaciones excesivas

      Ten en cuenta estos interesantes y sorprendentes datos estadísticos cuando sufras de preocupación y ansiedad excesivas:

      • El 40% de todas las cosas que te preocupan nunca suceden.
      • El 30% ya pasado y no puedes hacer nada al respecto.
      • El 12% son preocupaciones innecesarias sobre la salud.
      • El 10% son pequeñas cosas respecto a distintos temas
      • El 8% sí son preocupaciones reales. De la mitad de ellas poco podemos hacer al respecto y de la otra mitad si que podremos hacer algo. Sólo de éstas hemos de ocuparnos entonces.

       

      Ansiedad versus Miedo

      El miedo es una emoción fundamental para la supervivencia, es una emoción básica, que aparece cuando se toma conciencia de un peligro real e identificable. Es un estado neurofisiológico primitivo de alarma que conlleva la valoración cognitiva o mental de una amenaza o peligro inminente para nuestra seguridad física o psíquica. Prepara las respuestas del organismo ante peligros mortales. Se trata de una emoción fundamentada en la realidad y adaptada a la situación. Con la ansiedad no siempre ocurre lo mismo, porque la ansiedad es subjetiva y más permanente ante la activación del miedo asociado a las valoraciones de amenaza.

      La ansiedad y el miedo se diferencian en la naturaleza de las variables estimulares o estímulos amenazantes del ambiente y de las respuestas que damos. En la ansiedad predominan las respuestas encubiertas dependientes de la estimulación interna y en el miedo las respuestas manifiestas dependientes de la estimulación externa, de modo que tanto un observador (padres, profesores…) como la propia persona o niño identifica más fácilmente la situación desencadenante en el miedo que en la ansiedad. El estímulo amenazante es más concreto en el miedo y menos en la ansiedad, en la ansiedad el estímulo amenazante es más difuso. En la ansiedad la respuesta predominante es la respuesta es mental o cognitiva y en el miedo la respuesta predominante es la respuesta motora.

      Resumiendo, la diferencia entre ansiedad y miedo es doble:

      1-Desde la perspectiva del análisis topográfico, en la ansiedad es mas relevante el sistema de respuesta cognitivo o mental; en cambio, en el miedo es más relevante la respuesta motora.

      2-Desde la perspectiva del análisis funcional, los estados de ansiedad se relación más con la estimulación interna, malestar y preocupación; en el miedo en cambio, se relacionan más con la estimulación externa, de forma que es fácilmente reconocible la situación que desencadena ese miedo.

      ¿Cuándo es el miedo mal-adaptativo?

      El miedo se convierte en maladaptativo y probablemente asociado a un trastorno de ansiedad cuando:

      • Conlleva una valoración errónea o exagerada del peligro.
      • Genera deterioro en nuestro funcionamiento.
      • Muestra una persistencia notable.
      • Conlleva falsa alarma.
      • Crea hipersensiblidad a una amplia gama de estímulos (cosas o situaciones) relacionados con la amenaza.

      Los estados de ansiedad son multifacéticos, influyendo sobre todos los niveles de la función humana. La experiencia emocional de la ansiedad al tener un alto componente biológico proporciona una sensación de urgencia y potencia que dificulta mucho su tratamiento. La ansiedad suele adquirirse a través de la interacción del la persona con el contexto, aunque estas experiencias sean inconscientes e irracionales. Siendo muy importante los procesos mentales como:

      • Las expectativas.
      • Las interpretaciones.
      • Las creencias.
      • Los recuerdos.

      Estos procesos mentales son críticos en el desarrollo y persistencia de la ansiedad y claves para la comprensión de los estados anormales y normales de la ansiedad.

      La esencia de la ansiedad se encuentra en la interpretación errónea o exagerada de la amenaza ante una situación o circunstancia anticipada que se interpreta como significativa para los recursos vitales de la persona.

      Solemos pensar que son las situaciones y no nuestros pensamientos, los responsables de la ansiedad, pero en realidad son nuestros pensamientos y la valoración que hacemos de la situación la que nos origina el sentimiento de ansiedad normal o anormal, realista o irrealista.

      El modo en que pienso afecta al modo en que siento

      Tomar conciencia de un peligro suscita una emoción que desencadena un mecanismo de defensa que, a su vez, acelera las reacciones fisiológicas y ayuda a hacer frente al peligro (lucha) o a evitarlo (huida).

      El peligro puede ser inmediato (entramos a casa y hay ladrones) o anticipado (vamos paseando por un barrio dudoso al anochecer y tememos que nos agredan).

      En ambos casos se manifiestan sensaciones en nuestro sistema nervioso como: aceleración del ritmo cardiaco, aumento del ritmo respiratorio, hormigueo en los brazos y piernas… En esos momentos cualquiera se sentiría muy mal. Si nos observamos mejor en esos instantes, comprobamos que el miedo va acompañado de sensaciones desagradables como: desesperación excesiva, deseo de echar a correr o esconderse, debilidad, confusión, vértigo próximo al desmayo…

      El miedo es un proceso mental básico que subyace a todos los trastornos de ansiedad

      La ansiedad, en cambio, es un sistema más complejo de respuesta conductual, fisiológica, afectiva y cognitiva o mental (a modo de amenaza) que se activa al anticipar sucesos o circunstancias que se juzgan o interpretan como altamente aversivos porque se perciben como acontecimientos imprevisibles, incontrolables e inciertos que potencialmente podrían amenazar nuestros intereses vitales.

      Miedo versus Fobia

      Una Fobia es un miedo desproporcionado, patológico, con respecto al grado de peligro que presenta una situación. No es una reacción de miedo normal y útil para la supervivencia. Es un miedo irracional y exagerado. Existen fobias de todo tipo. P ej.: fobia a volar en aviones, a los insectos…

      El miedo es fóbico si es provocado por estímulos objetivamente inocuos (ratones, seres imaginarios, etc.) o aunque no sean completamente inofensivos se hallan bajo control, bien porque se dispone de medidas de seguridad, o bien porque el sujeto posee en su repertorio las conductas para afrontar con éxito la situación. El resto de características distintivas son discutibles. Así, la persistencia del miedo es uno de los requisitos más esgrimidos para el diagnóstico de fobia específica.

      Las fobias específicas presentan dos características que las diferencia de los miedos y justifican la aplicación de un tratamiento psicológico.

      1. La respuesta es desproporcionada en relación al estímulo. A pesar que el estímulo fóbico es inofensivo y no constituye una amenaza objetiva, se reacciona del mismo modo que en situaciones de peligro real. El miedo a los leones es apropiado mientras que el miedo a las palomas carece de sentido y se conceptualizaría como fobia animal. Fobia dental sería cuando la reacción excesiva de la persona impide el tratamiento médico y afecta negativamente a la salud bucodental.
      2. La respuesta es desadaptada. La alta intensidad de la respuesta causa malestar, preocupación, alteraciones psicofisiológicas (temblores, náuseas, mareas, pesadillas, etc.), que interfieren el estilo de vida y repercuten negativamente en el desarrollo personal, ambiente familiar, rendimiento académico y/o relaciones sociales.

      Diferencias entre Fobia, Preocupación y Obsesión

      La obsesión, al igual que la preocupación se produce en la mente y es también una forma de pensamiento. La forma de pensamiento que genera una obsesión, con típicos sentimientos de miedo intenso o gran ansiedad, no es igual que el miedo fóbico.

      La obsesión puede ser una imagen mental o un impulso asociado a la aprensión negativa ante un acontecimiento. Suele presentarse, es más frecuente e intrusiva, no nos la esperamos y no guarda relación con lo que estamos haciendo. Además, su contenido suele ser más estereotipado, es decir, que el pensamiento es casi siempre el mismo y apenas varía de una vez a otra.

      La obsesión es un pensamiento que a menudo se considera ajeno al individuo que la padece y que no es del mismo tipo que los pensamientos que la persona suele tener normalmente.

      Las Obsesiones más Habituales

      Las obsesiones más habituales son:

      • La contaminación: miedo a contagiarse al estrechar la mano de una persona, por ejemplo.
      • Dudas reiteradas: preguntarse constantemente si hemos hecho algo. P. ej. apagar el gas de la cocina.
      • Necesidad de colocar los objetos en un orden preciso.
      • Presencia de imágenes sexuales (pornografía) que vuelven a la mente de forma recurrente.
      • Impulsos agresivos u horribles. P ej. agredir a un bebé o a tu hijo con un cuchillo de cocina.

      La obsesión es poco probable que esté ligada a un problema vital real, a diferencia de la preocupación que sí suele estar ligada a problemas vitales reales

      La obsesión, se considera con frecuencia un fenómeno extraño. La persona que la padece trata de alejar el pensamiento, no tenerlo en cuenta o neutralizarlo sustituyéndolo por otros pensamientos u otras acciones.

      Muy poco frecuentemente, las obsesiones se consideran útiles. En cambio, a veces, si resulta conveniente e útil preocuparse

       

      Ansiedad versus Estrés

      Se tiende a confundir la situación que genera el estrés con la respuesta que el sujeto da ante dicha situación estresante. Digamos que el estrés viene antes que la ansiedad. El estrés puede ser la causa de sufrir ansiedad. La ansiedad forma parte de la respuesta que damos ante un acontecimiento estresante, ante un estresor ambiental.

      La ansiedad es la respuesta emocional que el sujeto da ante la situación estresante

      Al igual que la ansiedad, la respuesta de estrés en sí misma no es nociva o mala. Se trata de una reacción adaptativa que ha permitido la supervivencia de la especie. Es muy útil, incluso vital, para dar respuesta a situaciones de amenaza. Sin embargo, cuando esta reacción aparece de forma muy frecuente, intensa y duradera, puede producir un desgaste de los recursos y puede llevar a problemas de diversa índole, generando patologías, asociadas al estrés, como trastornos de ansiedad, depresión, etc.

      En general, se considera que una persona está sometida a una situación de estrés cuando ha de hacer frente a demandas ambientales que sobrepasan sus recursos, de manera que percibe que no puede darles respuesta de una manera efectiva.

       

      ¿De qué depende la aparición del estrés?

      La aparición del estrés depende, en parte de:

      • La aparición de determinados estresores.
      • El modo en que la persona percibe la situación.
      • Las habilidades de afrontamiento de la persona.
      • Los recursos de los que dispone la persona.
      • Las actuaciones o comportamientos ante la situación estresante.

      Así, no podemos establecer un valor estresante objetivo de una determinada situación, aunque existen determinadas características que contribuyen a hacer estresante una situación. En posteriores artículos explicaré mejor las características del estrés.

      El estrés produce ansiedad, pero si se padece ansiedad, no necesariamente sufres de estrés

      Cuando la situación estresante para el individuo cesa, normalmente el individuo deja de sufrir estrés, sin embargo la ansiedad permanece en el sujeto, a pesar de que no exista un estresor claro e identificable, por lo que la ansiedad es más perdurable y difícil de eliminar.

      Ojalá que a partir de la lectura de esta parte II del artículo, puedas entender e identificar mejor qué te sucede. No se trata de eliminar tu ansiedad porque eso es imposible y no es adaptativo, sino de mantenerla dentro de unos niveles normales y poder controlarla adecuadamente.

       

      Bibliografía:

      -David A. Clark & Aaron T. Beck (2012). Terapia Cognitiva para Trastornos de ansiedad.

      -Robert Ladoucer, Lynda Bélanger & Éliane Léger (2009). Deje de Sufrir por todo y por nada.

      -Albert Ellis (2014). Cómo controlar la ansiedad antes de que le controle a usted.

      -DMS-5.

      -María Crespo y Francisco J. Labrador. (2003). Estrés

      - Vicente E. Caballo y Miguel Angel Simón. Manual de psicología clínica infantil y del adolescente. Trastornos generales(2014).

      -Manual de Terapia de conducta en la infancia. Mª. Isabel Comeche Moreno y Miguel A. Vallejo Pareja (2012)

       

       

       

       

      Maribel Paz

      Maribel Paz

      Psicóloga de Adultos y Parejas en Madrid.
      Especialista en Terapia Infantil y Adolescente

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