«Muchas de las cosas que tememos ya la hemos vivido y afrontado. Seguimos aquí, luego tenemos valor suficiente. El valor no es ausencia de miedo sino la conquista de éste»

Índice

1.Introducción.

2. Los 13 síntomas de un ataque de pánico.

3.Componentes clave del trastorno de pánico.

4.Cuadro explicativo del mantenimiento del trastorno de pánico/agorafobia.

5.Cómo podemos saber si tenemos un trastorno de pánico/agorafobia.

6.Tratamientos eficaces para el Pánico.

7.Tratamientos eficaces para la Agorafobia.

8.Cinco problemas típicos en pánico/agorafobia.

Introducción

La crisis de pánico, tiene una aparición súbita (desde un estado de calma o desde un estado de ansiedad) y también tiene, una aparición aguda, que alcanza su máxima expresión en minutos. Una crisis de pánico es diferente de un trastorno de pánico, éste sería la aparición de ataques de pánico imprevistos y recurrentes. Es igualmente, diferente a la agorafobia, que sería una ansiedad o miedo intenso a una serie de situaciones, que la persona se ve obligada a evitar, por creer que no dispondrá de ayuda y/o facilidad para escapar o por creer que la situación se volvería muy embarazosa en caso de una crisis de pánico. Hay bastante relación entre los conceptos, teniendo todos en común a la ansiedad y el miedo como emociones principales.

Un ataque de pánico consiste en un periodo agudo de intenso miedo, aprensión, terror o malestar que va acompañado, frecuentemente de una sensación de peligro o catástrofe inminente y de un impulso a escapar, durante el cual 4 o más de los siguientes 13 síntomas, que a continuación listamos, aparecen de repente y alcanzan su máxima expresión en 10 minutos o menos.

Los 13 síntomas del ataque de pánico

  1. Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración del ritmo o frecuencia cardíaca.
  2. Sudoración.
  3. Temblores o sacudidas.
  4. Sensaciones de falta de aire, dificultad para respirar o asfixia.
  5. Sensación de ahogo o atragantamiento.
  6. Dolor o malestar en el tórax/pecho.
  7. Náusea o malestar abdominal.
  8. Sensación de mareo, de inestabilidad, de aturdimiento o de desmayo.
  9. Desrealización y/o Despersonalización (sensaciones de irrealidad respecto al mundo exterior; por ej., sentirse como un autómata o como si se estuviera en un sueño, sentirse como un observador externo de sí mismo, sentir extraño el propio cuerpo, como si hubiera cambiado de algún modo).
  10. Miedo a perder el control o a volverse loco.
  11. Miedo a morir.
  12. Parestesias (entumecimiento o sensaciones de hormigueo).
  13. Ráfagas de calor o de escalofríos.

Componentes clave del trastorno de pánico

  1. Evitación de las situaciones temidas y presentación de ansiedad al exponerse a las mismas.
  2. Conductas defensivas durante las situaciones temidas.
  3. Miedo al miedo:

                ♦ Miedo a las reacciones somáticas o del cuerpo, asociadas a la enfermedad.

                ♦ Cogniciones o pensamientos catastróficos.

  1. Ansiedad anticipatoria:

            ♦ Experimentar un ataque de pánico o una fuerte ansiedad debido a las consecuencias que                            pueden  tener.

               ♦ Anticipación que ocurrirá un ataque de pánico o una fuerte ansiedad.

  1. Ataques de pánico o síntomas similares a los del pánico.
  2. Interferencia o deterioro producido por el trastorno en la vida diaria.

El siguiente cuadro explica de forma visual, los factores de origen y mantenimiento de las crisis de ansiedad/pánico y agorafobia.

Explicación de cómo se dan los ataques de pánico

Hay diferentes factores que pueden explicar por qué se da el pánico y la agorafobia:

  • La influencia genética.
  • El estilo educativo sobreprotector.
  • Las características personales (susceptibilidad a la ansiedad, elevación de la ansiedad general, estrategias ineficaces para afrontar el estrés).
  • La ocurrencia de eventos estresantes (conflictos interpersonales, divorcio/separación, nacimiento/aborto, muerte o enfermedad de personas significativas, reacción al consumo de drogas, enfermedades/operaciones importantes, estrés laboral/escolar, problemas económicos, mudanza)
  • Por procesos de atribución errónea.
  • Por procesos de condicionamiento supersticioso.

La activación desagradable, la ansiedad intensa y los ataques de pánico pueden ser también inducidos o facilitados por otros factores como:

   Problemas médicos.

   Cambios hormonales.

   Hipoglucemia.

   Fármacos/drogas.

   Conflictos interpersonales.

   Otros eventos estresantes.

Los ataques de pánico pueden ser atribuidos erróneamente a las situaciones ambientales en las que ocurren o por tanto, pueden ser asociados con éstas, de modo que dichas situaciones pasan a ser situaciones temidas.

Una vez que ya está establecido el trastorno de pánico, propiamente dicho, hay otros diversos factores que interactúan (sin que nos demos cuenta), y que permiten explicar su mantenimiento. O sea, que hacen que el trastorno se repita más veces en el futuro.

El componente central de este problema es la influencia recíproca que se establece entre la activación fisiológica del organismo y la interpretación mental (consciente o no) que la persona hace de la misma, en términos de peligro (consecuencias catastróficas) y/o  de ansiedad/pánico.

La emoción de ansiedad o pánico, facilita el empleo de conductas  defensivas (incluido el escape) con el fin de prevenir los supuestos peligros.

Estas conductas defensivas, al igual que la evitación, producen alivio inmediato, pero a la vez, impiden la invalidación de las interpretaciones de amenaza. O sea, para no mantener el trastorno, tendríamos que ser capaces de validar y entender la falta de peligro y el error en la interpretación, de lo que sucede a nuestro alrededor.

La activación fisiológica (es la manera que tiene nuestro cuerpo de reaccionar ante determinadas situaciones: sudar, tener palpitaciones, ponernos colorados, temblor de manos…) que puede ser interpretada catastróficamente (“voy a sufrir un infarto”) y dar lugar a ansiedad o pánico, es producida no sólo por encontrarse en situaciones temidas, sino también por otra amplia variedad de factores, como ya se ha comentado antes y se ve en el cuadro:

  Estrés.

  Problemas médicos.

  Factores biológicos.

  Ira.

  Fatiga.

  Fármacos, drogas.

  Falta de sueño.

  Hipervigilancia.

  Hiperventilación.

  ♣ ¿Cómo influyen las variables o factores mediadores?. Las diversas variables mediadoras, distintas para cada persona, influyen en que la activación fisiológica o reacción nerviosa, sea interpretada de modo mas o menos amenazante.

 ♣¿Cómo explicamos los ataque de pánico inesperados?. Puede llegar a establecerse una asociación directa (condicionamiento interoceptivo) entre ciertas sensaciones corporales internas y la experiencia de ansiedad/pánico, sin la necesidad de que se de la mediación de una interpretación consciente, en términos de peligro. Esto explicaría los ataques de pánico inesperados o espontáneos.

Para reducir la activación fisiológica temida, la persona intentará evitar o reducir en la medida en que le sea posible, todos aquellos factores que puedan producirla. Por eso, por ej., cuando las situaciones temidas se anticipan, las expectativas de peligro y/o ansiedad/pánico generadas conducen a la evitación de las mismas.

  ♣ ¿Qué sucede cuando hay un estado emocional muy positivo?. En un estado emocional muy positivo, la presencia de señales de seguridad (por ej., la compañía de un amigo o familiar) o un alto grado de control percibido, puede reducir dichas expectativas y, por tanto, la evitación.

 ♣¿Qué sucede cuando las situaciones no se evitan?. Cuando las situaciones no se evitan, aparece una hipervigilancia hacia los estímulos amenazantes que puede facilitar la detección de las sensaciones temidas (e incluso su percepción subjetiva cuando no existen) y el incremento de la activación fisiológica; ya sea por medio de la hiperventilación o no.

Finalmente, las conductas defensivas y de evitación tienen una serie de consecuencias reforzantes que contribuyen a su mantenimiento, pero también claros efectos y consecuencias negativas que pueden terminar por conducir a la búsqueda de alguna solución para el problema.

 

Cómo podemos saber si tenemos un trastorno de pánico o agorafobia

  1. Por la frecuencia, duración, intensidad y tipo (espontáneo, provocado) de los ataques de pánico. Al menos durante 2 semanas.
  2. Por la ansiedad anticipatoria.
  3. Por el miedo a las reacciones del cuerpo o somáticas, asociadas a esa ansiedad y,  los pensamientos catastróficos.
  4. Por el miedo y la evitación agorafóbica, cuando vas solo, por ejemplo. Debe incluirse no sólo las situaciones temidas típicas, sino también otras situaciones normales de tu vida que producen esas sensaciones temidas por ej., hacer ejercicio, beber café…
  5. Por el deterioro funcional en diversas áreas como la social, laboral, de uso de servicios médicos. Y por el consumo alcohol y otras drogas.
  6. Por la comorbilidad con otros trastornos psicológicos, actual o pasada. Trastornos de ansiedad, depresión, hipocondría, ansiedad generalizada, fobias específicas, como la fobia social.

Qué tratamientos son eficaces para la Agorafobia

Hay tratamientos probadamente eficaces para la agorafobia que mejor, si los combinamos:

  1. La técnica de Exposición y Autoexposición en vivo (EV) a la situaciones temidas. Los resultados se mantienen de media, en los clientes después del tratamiento en torno 3 a 9 años.
  2. La Terapia Cognitivo Conductual (TCC). Los resultados se mantienen de media en los clientes después del tratamiento en torno 5 a 7 años.

En la terapia cognitivo conductual se incluyen el siguiente pack de intervención:

  • La educación sobre el trastorno. Psicoeducación. Qué es y qué implica este trastorno.
  • La técnica de reestructuración cognitiva de ciertos pensamientos anticipatorios y catastrofistas.
  • La técnica de Exposición y/o Autoexposición en vivo, cuando hay situaciones evitadas.
  • La técnica de Respiración lenta, profunda y diafragmática. Se entrena en respiración de una forma controlada y profunda, sobre todo, para evitar la incorrecta respiración torácica o de pecho (más propias de los bebés) e hiperventilar.
  • Las técnicas de mindfulness. Para no anticipar.
  • La técnica de Relajación muscular progresiva, aunque es más eficaz para la ansiedad generalizada.

Qué tratamientos son eficaces para el Pánico

La Terapia Cognitivo Conductual, se ha demostrado la más eficaz y consta de:

  • Educación sobre el trastorno. Psicoeducación.
  • La Técnica de Exposición, básicamente interoceptiva (estímulos o sensaciones internas de nuestro organismo).
  • La técnica de la Reestructuración cognitiva de pensamientos derrotistas, catastróficos.
  • La Técnica de la relajación, aunque es más eficaz para la ansiedad generalizada.

El 80%  aproximado de los pacientes con trastornos de pánico (TP) mejoran muy significativamente del trastorno.

La TCC, consigue resultados importantes y estables en:

  • Ataques de pánico.
  • Miedo al miedo.
  • Evitación.
  • Ansiedad generalizada.
  • Depresión.

5 problemas típicos sobre pánico/agorafobia que conviene aclarar

1. ¿Cuánto duran los ataques de pánico?

No hay que confundir ansiedad elevada con pánico

Los clientes afirman que los ataques de pánico les duran días o semanas. El pánico implica una ocurrencia intensa de miedo, una percepción de una amenaza inminente y una activación repentina de duración limitada; mientras que la ansiedad implica la percepción de una amenaza futura, una tensión/vigilancia más crónica y constante a lo largo del tiempo.

2. Hay una vivencia de percepciones únicas y extrañas no comprendidas por los demás. Los médicos finalmente, examinan y no encuentran nada, lo que deja a la persona frustrada, aunque aliviada.

Es algo relativamente frecuente que le ocurre a 2 o 3 de cada 100 personas y hasta un 5% de personas lo ha sufrido en algún momento de su vida.

Es un problema de ansiedad por lo que los médicos no encuentran nada biológico.

3. Hay una presencia frecuente de otros trastornos mentales/psicológicos asociados. Alta comorbilidad.

El tema es que no se pueden tratar todos los trastornos a la vez. Habría que tratar primero el problema más grave y que interfiere más en la vida del cliente. Los principales trastornos que se suelen dar asociados son: depresión, abuso de sustancias, otros trastornos de ansiedad, trastornos de personalidad.

4. Hay tratamiento farmacológico para el pánico/agorafobia.

Se puede realizar conjuntamente un tratamiento farmacológico con un tratamiento psicológico. Pero en psicoterapia para trabajar  eficazmente con la técnica de exposición, clave en la eliminación del trastorno, conviene comentar la dosis de medicación con el psiquiatra o médico de familia y proceder a rebajar la medicación, si es posible.  Se pretende no favorecer la dependencia a los medicamentos y aumentar la confianza en las habilidades personales de afrontamiento y mejora, es decir, aumentar la autoeficacia personal.

5. El cliente dice estar paralelamente recibiendo otro tratamiento psicológico para otros problemas psicológicos.

Lo más conveniente es que elija aquel procedimiento que más le convenza y si no obtiene los resultados esperados, en un tiempo prudencial; entonces, pase al otro profesional. Alternar dos psicólogos a la vez, interfiere en la solución del problema, no es nada recomendable, no tiene sentido y se pierde dinero y foco de atención en la cuestión principal.

Hasta aquí algunas de las pinceladas clave para conocer un poco mas sobre las crisis de ansiedad/pánico y agorafobia y las posibilidades que hay de solución con un tratamiento adecuado.

 

Bibliografía:

-DSM 5

-Panico y Agorafobia. Bados, A. (2018).

-Imágenes: Gifer.com, Flaticon, Pinterest, Clipart.

Maribel Paz

Maribel Paz

 

Psicóloga de Adultos y Parejas en Madrid.
Especialista en Terapia Infantil y Adolescente

 

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