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Al hablar de hiperactividad nos referimos a un cuadro sintomatológico de base neurológica y  de carácter hereditario que puede degenerar en problemas de considerable gravedad.

Los factores socioambientales pueden influir en un peor pronóstico del trastorno, en un aumento del riesgo de trastornos asociados (trastornos emocionales, conductas inadecuadas y dificultades de aprendizaje) y en la mayor gravedad de los síntomas;  pero raramente son la causa de trastorno. Así pues y según la evidencia que hay al respecto, la herencia genética es el principal predisponente para desarrollar  un tdah.

Nos tiene que quedar claro que el tdah no es causado por alergias alimentarias, problemas familiares, una pobre educación, unos malos profesores o escuelas inefectivas.

Los estudios confirman que en los casos mas graves, el 25% de los niños hiperactivos: incurren en actos delictivos, abusan de las drogas o del alcohol y tienen problemas de personalidad durante la vida adulta. Hablamos de los casos mas graves, que no se han podido atender, detectar y/o tratar a tiempo. 

Estos casos mas graves poco tienen que ver con el niño travieso o malcriado al que muchas veces se refieren los papás o profesores y que en algunos casos, puede estar asociado con problemas de conducta perturbadora.

El trastorno de déficit de atención con hiperactividad (tdah) afecta a niños muy diversos, pero desgraciadamente, todos los niños hiperactivos se caracterizan porque tienen que enfrentarse a un mayor número de fracasos que los niños sin el trastorno.

Los niños hiperactivos:

  • Cometen más errores. Fallan en prestar atención a los detalles.
  • Les cuesta más seguir la clase. Fallan en mantener un esfuerzo mental sostenido.
  • Les cuesta más organizarse.
  • Les cuesta más controlar sus rabietas.
  • Son más imprudentes.
  • Son muy absorbentes.
  • Tienen más dificultad para adquirir hábitos.

Los niños hiperactivos se enfrentan a un número mayor de fracasos en su día a día, con lo que también deben soportar un mayor grado de frustración

La frustración constante a la que se enfrentan los niños hiperactivos diariamente, es vivida por cada niño de manera diferente. Hay mucha variabilidad personal.

También esta variabilidad, se experimenta de forma diferente dependiendo del género. En cuanto al género, es un trastorno 10 veces más frecuente en varones. Por cada 10 niños hiperactivos encontramos 1 niña.

Hay 10 niños hiperactivos por cada niña y ellas encaran de forma diferente el tdah

Los niños se enfrentan a su frustración mostrando:

  • Mas problemas de comportamiento (hablan excesivamente, no respetan los turnos de conversación, usan las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso).
  • Desobedeciendo más.
  • Enfrentándose más a la autoridad.
  • Descargando la rabia descontroladamente.

las niñas se enfrentan a su frustración mostrando:

  • Más ansiedad desmedida.
  • Más intentos de controlar el fracaso. (mas dedicación a la tarea, mas horas de estudio).
  • Comportamientos de tipo obsesivo e hipercontrolado, por ej., pedir que se le pregunte la lección 8 veces para preparar un examen, repetir la ficha una y otra vez hasta quedar correcta, borrar demasiado, dispersarse, hablar constantemente con los compañeros…
  • Exagerado celo en el cumplimiento de las normas, es decir, hiperadaptación a las normas.

Lo más probable es que los profesores tengan de entre 1 a 3 niños  hiperactivos en una misma clase

Se estima que entre un 3% a un 7%  de niños y adolescentes padecen el trastorno

Hay 2 síntomas fundamentales en el tdah:

  1. Déficit de atención. Los niños que se distraían con una mosca volando de toda la vida. Niños con problemas de concentración. Niños que sueñan despiertos. Niños que les cuesta ponerse en marcha. Niños que a menudo se olvidan o pierden las cosas. Niños que no escuchan cuando se les habla directamente.
  2. Impulsividad (cognitiva y conductual) e Hiperactividad (motriz y vocal). Los niños de toda la vida que parecían tener un motor en el trasero y no paraban ni un momento quietos. Es más fácil detectar el trastorno cuando se presentan estos síntomas por  la dificultad para manejar las conductas disruptivas o perturbadoras. Son los típicos niños que hablan y actúan sin pensar aunque a menudo, se arrepienten de inmediato.

El déficit de atención con o sin hiperactividad-impulsividad no tiene que ver con la inteligencia. Pueden ser niños inteligentes

Generalmente se da con mas frecuencia el trastorno tipo combinado, es decir niños con ambos síntomas, la impulsividad-hiperactividad y el déficit de atención.

 

Debemos entender el tdah en todos sus aspectos:

  • los aspectos comportamentales.
  • los aspectos cognitivos.
  • los aspectos emocionales.

Para mayor comprensión y claridad trataremos por separado estos tres aspectos del tdah.

En este artículo, concretamente nos centraremos en los aspectos comportamentales o conductuales del tdah. Es decir,  en lo referido al comportamiento manifiesto o conducta observable del niño. En futuros artículos, se tratarán los aspectos cognitivos o mentales y los aspectos emocionales del niño o niña con tdah.

Hay que decir que existen diferentes niveles de gravedad  y que este trastorno tienen un efecto bola de nieve que hay que considerar de forma importante.

¿Qué significa el efecto bola de nieve del tdah?

El tdah a pesar de tener una sintomatología aparentemente simple (problemas de atención, impulsividad cognitiva y conductual e hiperatividad motriz y vocal), cuando no se subsanan a tiempo con intervenciones y tratamiento adecuado, puede generar problemas graves de:

  • Problemas de relación con los demás.
  • Problemas de autoestima.
  • Problemas de autocontrol.

Para empezar, los problemas de atención, la impulsividad y la inquietud motriz, son tres características incompatibles con el buen rendimiento escolar y con un comportamiento correcto exigido en el contexto escolar. No es de extrañar, que si al niño le cuesta rendir y centrarse en clase, su conducta resulte del todo inadecuada y altamente reprendida (se levanta, no termina las tareas, hace comentarios inapropiados, se distrae y distrae a los demás…).

Sabemos que el rendimiento escolar es la primera prueba de valía personal que experimenta un niño y de la aceptación de los compañeros de clase depende que el niño tenga una buena o mala autoimagen social. De ahí las repercusiones en el desarrollo de su personalidad.A medida que avanzan los años, los niños no tratados de sus síntomas de tdah, no sólo ven acentuada su sintomatología inicial, sino que, además, manifiestan:

  • Inadaptación escolar.
  • Problemas de conducta o comportamiento.
  • Autoimagen negativa.
  • Imagen de sí mismos errónea (Autoconcepto). 
  • Síntomas depresivos y ansiosos (25% de la sintomatología).
  • Problemas de autoestima. Se hipervaloran o infravaloran.
  • Problemas de relaciones con los demás.

Debido a este efecto, llamado de bola de nieve, los consecuencias negativas derivadas del tdah son más fáciles de encauzar cuanto más pronto se inicia la intervención.

 

6 razones recomendadas para iniciar tratamiento en los primeros años escolares 

La necesidad de iniciar el tratamiento lo antes posible se justifica por los siguientes 6 puntos:

  1. Los niños pequeños aún no tienen una imagen de sí mismos tan deteriorada por el fracaso, no les ha dado tiempo a acumular fracasos.
  2. Los más pequeños luchan por superar sus problemas y sacar el curso académico, cuando son más mayores se rinden porque lo ven causa perdida.
  3. Cuanto más mayor es el niño se les etiqueta más de vagos e inútiles. Causándoles un gran impacto emocional.
  4. Los niños más mayores van acumulando falta de base académica con lo que las lagunas escolares acentúan sus problemas, y entonces, ya no sólo se debe tratar la falta de atención o la reducción de la impulsividad sino también, la falta de conocimientos académicos básicos.
  5. Los profesores de los niños menores tienden a interpretar los problemas del niño como algo fuera del control de ellos mismos.  Creen que tienen ciertas dificultades fuera de su control y se consideran  más responsables en  su labor de  sacarlos adelante y de ayudarles.
  6. Los profesores de niños mas mayores tienden más a responsabilizar al niño de su mal rendimiento y creen que no quiere esforzarse, como resultado, eluden en mayor medida su tarea como educadores y docentes a la hora de apoyarles.

Aunque habitualmente los niños con alta hiperactividad motriz durante los primeros años, pueden reducir ésta durante la adolescencia, hay un alto porcentaje de niños hiperactivos que mantienen sus problemas. La realidad, es que sin un tratamiento especializado, el tdah perdura después de la adolescencia, y los déficits cognitivos derivados de la impulsividad y de la falta del uso de estrategias adecuadas en el procesamiento de la información, se mantienen hasta la edad adulta.

Se ha comprobado que el rendimiento escolar del tdah sigue siendo igualmente pobre después de la adolescencia y que, en general, los niños con tdah que siguen los estudios y no los abandonan, cursan carreras medias o se sitúan en puestos profesionales de inferior calidad a la que se esperaría según su capacidad intelectual.

Se observa también, un mayor número de niños con tdah con historial de fracasos y expulsiones escolares. Si además, viven en un ambiente social inadecuado, es muy frecuente, que adopten conductas predelincuentes, se incorporen a grupos extremistas, a grupos marginales o entren en el mundo de las drogas.

El tdah junto a un inadecuado entorno social, puede desembocar más fácilmente en conductas predelincuentes, extremistas, marginales y de abuso de sustancias adictivas

Cuando el problema se detecta en los primeros años escolares y el niño recibe la intervención adecuada, un gran porcentaje solventan el problema sin mayores dificultades.

¿Cuáles son las conductas características de los niños con tdah?

  1. La conducta desatenta.
  2. La conducta hiperactiva y la falta de autocontrol.
  3. La conducta impulsiva.
  4. La desorganización y la falta de autonomía.
  5. Los problemas graves de comportamiento.

En esta primera parte del artículo vamos a comentar las tres primeras conductas características. En la segunda parte del artículo se tratarán el resto de conductas tipo.

1. La conducta desatenta

La falta de atención del tdah tienen unas manifestaciones comportamentales y unas manifestaciones de tipo cognitivo.

Las 9 manifestaciones comportamentales de desatención más frecuentes en tdah:

  1. No terminan las tareas que empiezan.
  2. Cometen muchos errores.
  3. No se centran en los juegos.
  4. Muchas veces parecen no escuchar cuando se les habla directamente.
  5. Tienen dificultades para organizarse.
  6. Evitan las tareas que requieren esfuerzo.
  7. Muy a menudo pierden cosas que necesitan. (P.ej., juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o ropa…).
  8. Se distraen con cualquier cosa.
  9. Son muy descuidados en las actividades.

El origen de estas manifestaciones de desatención podría radicar en:

  1. La existencia de un déficit cognitivo o mental menor.
  2. La falta de motivación para realizar las tareas.

Aunque en el niño con tdah se da ambas cosas, se ha demostrado que incluso en tareas altamente motivantes, los niños y niñas con tdah comenten más fallos debido a su atención inadecuada.

Los niños hiperactivos tienen más problemas de conducta cuando la información es repetitiva y aburrida que cuando es novedosa

Un niño/a con tdah se porta peor cuando tiene que enfrentarse a tareas aburridas y repetitivas, en las que le cuesta más mantener la atención. La desmotivación por la tarea tiene su origen en una mayor dificultad para procesar los estímulos y no en su vagancia o desgana.

Los niños hiperactivos se desmotivan con mucha más facilidad porque tienen que realizar un mayor esfuerzo para mantener su atención

No es vaguería. No es  desgana.

Los niños sienten en muchas ocasiones que el esfuerzo que tienen que realizar está por encima de sus posibilidades y por este motivo “tiran la toalla” con mas frecuencia. Incluso cuando la tarea es claramente gratificante. No se puede esperar de ellos que su buen rendimiento se mantenga durante un tiempo prolongado o que sea haga generalizado a otro tipo de tareas.

Los niños/as con hiperactividad atienden más a estímulos como: 

  • El color.
  • Los cambios en el tamaño.
  • El movimiento.

Su rendimiento baja claramente ante tareas poco novedosas o repetitivas. Se ha comprobado también que con el tdah se aprovecha en menor medida:

  • La información marginal en los textos.
  • Las indicaciones al principio o al final del texto.
  • Los dibujos complementarios.

No es de extrañar con este panorama, el trabajo escolar les resulte, en general, costoso y poco gratificante.

Las tareas escolares requieren, además, 2 tipos de atención:

  1. La atención selectiva: seleccionar un estímulo o alguna cosa, entre otras muchas.
  2. La atención continuada: mantener la atención a un mismo estímulo o algo concreto durante un tiempo prolongado.

Teniendo en cuenta el tipo de atención que se requiere en las tareas escolares, el proceso que influye en que el niño con tdah no complete bien tareas,  podría ser:

  • Si la tarea no es lo suficientemente novedosa, el rendimiento inicial puede ser bueno, pero se va  deteriorando o disminuyendo a medida que la tarea se vuelve monótona.
  • Si el niño, p. ej., tiene que centrarse en una información relevante o algo que se le pide, e ignorar la información irrelevante o no pedida.

Mantener la atención en estas condiciones durante un tiempo prolongado requiere  mucho esfuerzo para un niño con tdah  y  por tanto, aumenta la posibilidad de abandono de la tarea.

La atención del niño/a con tdah suele ser una atención dispersa y suele alterarse o distraerse con cualquier estímulo por irrelevante que sea

El niño/a con hiperactividad no puede establecer de forma correcta un orden de prioridades entre los estímulos que se le presentan

Según las investigaciones, se comprueba que los niños con hiperactividad:

⇒ Fallan mas en pruebas de comprensión oral donde los textos contienen muchas descripciones no relevantes.

⇒ Manifiestan un deseo expreso de silencio en el aula durante las horas de trabajo, ya que conversaciones de fondo (información irrelevante,) le dificultan centrar su atención en el discurso del profesor o en la tarea (información relevante). Aunque si que prefieran actividades estimulantes y sociales.

⇒ Les cuesta mantener la atención  en la tarea en condiciones normales de clase:

  • Si están sentados en una mesa con 4 niños más o similar.
  • Si están cerca de ventanas, de posters atractivos…
  • Con el murmullo de clase.

Si el profesor no tienen en cuenta estas peculiaridades con el niño con tdah, observará cómo al poco de iniciar un trabajo, el niño levanta la vista al frente, se dispersa con los demás chicos que van y vienen y se pone de charla con el compañero de al lado.

2. La conducta hiperactiva y  la falta de autocontrol

Una de las características más llamativas del niño hiperactivo es la excesiva actividad motora que sobrepasa los límites normales para su edad y su nivel madurativo (en niños con trastorno en el desarrollo, si queremos valorar si su conducta es hiperactiva, tendremos que comparar su actividad motriz con su edad mental y no con su edad cronológica).

El exceso de actividad motriz se manifiesta normalmente por una necesidad de moverse constantemente y por la falta de autocontrol corporal y emocional

Aunque este es el síntoma más llamativo de todo el trastorno de déficit de atención con/sin hiperactividad y el causante con mayor frecuencia de que los profesores alerten a los padres, en muchos de los casos la inquietud motora desaparece una vez entrada la adolescencia. Los problemas de atención e impulsividad permanecen hasta la edad adulta.

Aunque hay muchas probabilidades de que la inquietud motora de tu hijo desaparezca con la adolescencia, también es muy probable que su desatención e impulsividad continúen hasta la edad adulta

Cuando la conducta hiperactiva es muy exagerada puede resultar incompatible con el aprendizaje escolar y muy deteriorante para las relaciones  sociales del niño/a con su entorno  cercano (profesor, compañeros de clase, familia y amigos).

Las 6 conductas hiperactivas más frecuentes:

  1. Movimientos constantes de manos y pies.
  2. Se levantan constantemente.
  3. Corretean por todos lados.
  4. Les cuesta jugar a actividades tranquilas.
  5. Están activados como si tuvieran un motor.
  6. Hablan en exceso.

En muchos casos, sobre todo en niños a partir de los 9 años, la hiperactividad motriz en el aula ya no se manifiesta con carreras, subirse a las mesas o levantarse constantemente del asiento, sino que es sustituida por excusas constantes para poderse poner en pie como:

  • Enseñar una y otra vez la tarea inacabada al profesor.
  • Preguntarle una cosa al compañero.
  • Ir a buscar algo a la mochila.
  • Sacar punta al lápiz…

Durante los 3 primeros años de escolaridad los niños aprenden a sujetarse en sus asientos, descargando su inquietud a través de una infinidad de movimientos más finos y menos perturbadores para adaptarse mejor al contexto.

En los niños se dan más comúnmente, los siguientes comportamientos con movimientos finos:

  • Rascarse la cara.
  • Estirarse el labio.
  • Cambiar constantemente de mano para apoyar la cabeza.
  • Juguetear con la goma y el lápiz.
  • Estirarse la ropa.
  • Rascarse el ojo.
  • Sentarse sobre uno y otro pie.
  • Volverse a hablar con el de al lado.

En las niñas, la hiperactividad motriz, aunque pueda ser exagerada respecto a otras niñas de su edad sin tdah, siempre es más ligera que la de los niños con el mismo trastorno, así en las niñas se observa más frecuentemente, un movimiento más fino y constante. En muchas ocasiones, esa hiperactividad motriz pasa desapercibida a la sombra de los chicos varones de apariencia mucho más descontrolados.

5 sugerencias para que tus niños se controlen:

  1. Mostrarles modelos adecuados de conducta tranquila y reposada.
  2. Hacer que tomen conciencia de sus dificultades para permanecer sentados.
  3. Ayudarles a evitar/prevenir las situaciones que le causan descontrol (como por ej. las esperas en colas, médicos, supermercados) mientras no puedan controlarlas.
  4. Exigirles autocontrol en la medida de sus posibilidades reales. 
  5. Entrenar en autocontrol utilizando autorregistros, vídeos…que les permitan valorar sus progresos.

El niño hiperactivo no sólo manifiesta una actividad motriz excesiva, sino que, en algunos casos, también puede presentar:

  • Dificultades en la coordinación motriz.
  • Dificultades en la estructuración perceptiva.

El 50% de los niños con hiperactividad presentan signos neurológicos menores (SNM)

Algunos autores consideran que se debería caracterizar a estos niños con un déficit en las funciones perceptivo-motoras como con manifestaciones neurológicas menores. Aquí también se incluirían los niños con cociente intelectual normal, sin signos de focalidad neurológica, pero con un desarrollo deficiente de las funciones sensitivo motoras o de la integración perceptiva.

Algunos signos neurológicos menores (SNM) que se pueden considerar en hiperactividad:

  • Dificultades en ejecutar movimientos sucesivos y opuestos con mucha rapidez.
  • Dificultades en el reconocimiento de figuras.
  • Dificultad en el reconocimiento de letras trazadas en la piel.
  • Dificultades en el reconocimiento de objetos al tacto.

El significado clínico de la presencia de estos signos neurológicos menores es aún incierto. Hay cierta discusión al respecto todavía. Según algunos investigadores, está por descubrirse las vinculaciones con la hiperactividad y con su valor pronóstico.

3. La conducta impulsiva

Ya hablaremos en otros artículos del estilo cognitivo impulsivo, pero para aclararnos y distinguirlo bien,  nos referimos a un estilo cognitivo impulsivo cuando predomina:

  • La rapidez, la inexactitud y la pobreza en los procesos de percepción y de análisis de la información al enfrentarse a tareas complejas.

En este apartado, nos centraremos en explicar la impulsividad comportamental. La impulsividad comportamental está más ligada a:

  • La falta de control motriz y emocional, donde se actúa sin evaluar las consecuencias de las acciones llevado por un deseo de gratificación inmediata.

No es lo mismo el estilo cognitivo impulsivo y la impulsividad comportamental

Los niños hiperactivos comportamentalmente son muy impulsivos al enfrentarse a las tareas  escolares o similares a las del Colegio y  se pueden comportar de distintas formas:

  • De forma Rápida-Inexacta. 
  • De forma Lenta-inexacta. Son niños desatentos que invierten mucho tiempo en ejecutar la tarea, pero aún así, las realizan con muchos errores.

Al valorar al niño hiperactivo hay que tener en cuenta cada uno de estos aspectos de la impulsividad por separado.

Los niños conductualmente impulsivos parecen funcionar con un lema:

                     Lema del Niño impulsivo     

                   ⇒     “DESEO Y ACTÚO”

Los niños conductalmente reflexivos parecen funcionar con un lema diferente:

                  Lema del Niño reflexivo   

                 ⇒      “DESEO,  PIENSO  y  LUEGO  ACTÚO”

Los 3 Síntomas característicos de  la impulsividad comportamental en tdah:

  1. Se precipitan en responder antes de que se hayan completado las preguntas.
  2. Tienen dificultades para guardar turno.
  3. Suelen interrumpir o se inmiscuyen en las actividades de otros (p.ej. se entrometen en conversaciones o juegos).

Los niños hiperactivos parecen acentuar la conducta impulsiva en situaciones que conllevan una satisfacción inmediata, ya sea de tipo material o social.

A continuación veremos ejemplos de  los tipos de satisfacción inmediata a los que nos referimos:

Satisfacción inmediata de tipo material: por ej., esperar turno para recibir un premio prometido, …

-Satisfacción inmediata de tipo social: por ej., ir a un cumpleaños o recibir atención del profesor, de los padres…

La impulsividad comportamental está muy relacionada con el grado de tolerancia a la frustración

Los niños hiperactivos tienen un umbral más bajo para tolerar su frustración. Este grado de tolerancia a la frustración está muy relacionado con la forma en que son educados en la familia.

¿Cómo tiene que ayudar la familia al niño hiperactivo?

  • Ayudarle a Reconocer sus dificultades.
  • Ayudarle a Aceptar sus dificultades
  • Ayudarle a Enfrentarse a sus dificultades
  • Ayudarle a Mantener unos límites educativos sanos y ajustados a la capacidad real del niño.

Un estilo educativo con límites educativos adecuados determina en gran medida que la conducta hiperactiva aumente o disminuya

Otro aspecto importante en el desarrollo del autocontrol emocional de los niños hiperactivos es la educación en su autonomía.

La autonomía es un aspecto que está muy ligado a la impulsividad cognitiva

♥ La conducta impulsiva junto a la falta de conciencia del riesgo les hace más propensos a los accidentes.

♥ La prudencia se desarrolla siempre partiendo de la reflexividad, nunca de la impulsividad.

Debemos educar a nuestros hijos según su edad a que tomen conciencia del peligro. En el caso de niños con tdah hay que hacer hincapié en este tema.

Tener conciencia del peligro, supone:

  • Ser capaz de analizar una situación.
  • Pensar en las respuestas posibles a esa situación.
  • Pensar en las consecuencias de cada una de esas respuestas.

Los niños hiperactivos carecen de la reflexividad y madurez suficientes para analizar eficazmente una situación real y mucho menos, hipotética, por tanto, su conducta resulta normalmente inmadura e inadecuada

Este aspecto debe tenerse en cuenta en la educación de un niño hiperactivo, manteniendo siempre un buen equilibrio entre:

→ La necesidad de un mayor control de los padres sobre el niño en comparación con sus hermanos.

→ La necesidad de educarle en autonomía.

Evitando caer en una sobreprotección excesiva que limitaría su desarrollo y agravaría su problema.

Hasta aquí hemos llegado con la primera parte del artículo. En la segunda parte, finalizaremos  éste con las dos últimas características comportamentales del tdah que nos queda por explicar: la desorganización, la falta de autonomía y los problemas graves de comportamiento. Esto último, una de las cuestiones que más preocupan a los padres y  los educadores en general.

 

Bibliografía:

-«Déficit de atención con Hiperactividad». Manual para padres y educadores. Orjales Villar. I. (2017).

-Guía TDAH. Fundación Adana. Barcelona. 2ª Edición.

-DSM 5

Maribel Paz

Maribel Paz

 

Psicóloga de Adultos y Parejas en Madrid.
Especialista en Terapia Infantil y Adolescente

 

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