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Ninguna pareja está aislada. Las parejas se enmarcan en un contexto determinado que les influye de diferentes maneras. Uno de los factores que influye en la evolución de una pareja son las relaciones con sus respectivas familias de origen.

Cuando se elige una pareja, no se puede escoger directamente a sus padres y/o futuros cuñados. Pero esta elección aunque sea de forma indirecta la realizamos también.

Lo normal es que no tengamos en cuenta prioritariamente a la familia política pero finalmente conseguimos el lote completo. ¡Y qué lote!. A veces con el lote se hace bingo.

Problemas más comunes con la familia política

*La actuación de la familia política: es común, que tu pareja te haga reproches por la forma de actuar de algunos miembros de tu familia de origen y este hecho lo use como un argumento para atacarte en momentos de discusión, pero el comportamiento de las familias no está bajo el control de tu pareja.

Estos ataques, a veces, deliberados ponen a la pareja en una posición delicada en la que se empuja a otro a tomar, en resumidas cuentas, una decisión: “O estás con ellos o conmigo”.

*Excesivos lazos afectivos con la familia política: son frecuentes los casos en los que hay unos excesivos lazos afectivos de uno de los miembros de la pareja con su familia de origen con lo que no se permite la necesaria independencia e intimidad dentro de la pareja. Esto acarrea roces y suspicacias.

*Faltas de respeto por parte de la familia política: hay también los casos cuando la familia de origen no respeta al otro miembro de la pareja y pone a la persona en una situación de elección.

Ya hablaremos de lo importante que es el respeto en las relaciones humanas y también lo desconocido del término. Realmente, son muchas las veces que no actuamos con respecto hacia los demás. Lo gracioso es que todo el mundo reconoce la importancia del respeto pero no somos conscientes de lo que es actuar respetuosamente.

*Actividades con la familia política: La programación de las actividades familiares es igualmente cuestión de quejas debido a la excesiva dedicación de un miembro de la pareja a su familia y el tiempo que la pareja debe pasar con la familia política.

En suma, cuando aparecen este tipo de problemas, ambos miembros de la pareja deben entender que no es algo externo a ellos y que deben establecer acuerdos precisos sobre cómo manejar estas situaciones perturbadoras de la estabilidad de la pareja.

Unos límites precisos son necesarios señalando a sus respectivas familias dónde terminan sus poderes y dónde comienzan los de la pareja y sus propias decisiones independientes de la familia política.

Tan importante es mantener las relaciones familiares como preservar un tiempo y un espacio para la pareja. Pero, ojo, que a veces, no equilibramos bien y no respetamos bien el tiempo del otro.

Aunque resulte complejo modificar la visión que se tiene de la familia política, es decir, la visión de ser un enemigo o un problema para la dinámica de pareja, la realidad es que la familia política siempre estará ahí y será, por tanto, para uno de los  miembros de la pareja una parte importante de su identidad. 

Hay que aceptar que será difícil cambiar la forma de actuar de la familia del otro, por mucho que se deteste y que perjudique tu dinámica. Aceptar no significa resignarse ni comulgar con ruedas de molino, sino trabajar para defender tus derechos y hacerte respetar mediante acordar temas y limitar claramente las competencias. Hay esforzarse con ánimo y esperanza con el objetivo de conseguir la situación más óptima para ti y para los demás. 

Por tanto, hay que fomentar la aceptación de la situación y una vez asumido la imposibilidad del cambio en algunos sentidos y en determinadas cuestiones, adoptar diferentes estrategias para amortiguar el impacto emocional que se genera. Cada cual deberá estudiar las estrategias individuales que le va mejor en su caso y probablemente necesitará ayuda para encontrar dichas estrategias ya que hay familias políticas muy “poderosas” y muy difíciles con las que es muy complicado lidiar en soledad.

Tu mayor aliado, tu pareja, en muchos de estos casos, no va a poder estar a tu lado, con lo cual te verás más solo que nunca. No te deprimas, no es del todo su culpa, ya que si la familia es “poderosa”, ese poder de influencia le arrastrará y dejará noqueado. No puedes pedir nada en ese estado emocional a tu pareja.

Por tanto, aunque la pareja no es igual a su familia, hay que aceptar que hemos escogido ese lote. Y ¡vaya lote! dirán algunos…

Implicaciones negativas, desventajas y dificultades con la familia política

Cuando la pareja está deteriorada por las múltiples quejas sobre la familia política, la situación es altamente incómoda y es complicado tratar de reconducir dicha situación en la búsqueda de la mejor estrategia que amortigüe el impacto emocional.

Los miembros de la pareja tratan de buscar un aliado en las personas con las que comparten el problema, aliado que confirme y/o apoye su punto de vista. Esto es muy entendible, dado la situación emocional que se atraviesa en estos casos.

Muchas parejas con buen juicio, acuden esperanzadas a una terapia de pareja buscando ayuda y un lugar común para  intentar alcanzar una solución a los problemas planteados. 

El psicólogo o psicóloga tiene un papel neutral. Si a lo largo de la terapia este papel neutral te parece criticable, puede ser un indicador de: 

  • No aceptar la situación.
  • Haber un déficit de comunicación que deja el problema no resuelto finalmente.

Hay que explorar la finalidad de este tipo de críticas a la terapia o al terapeuta y fomentar la aceptación de la situación y la aceptación de la familia política para hacer comprender que el cambio de ciertas actitudes y pensamientos de la familia política por parte de la pareja es muy limitado.

 

La comunicación y/ o negociación en la pareja permitirá conseguir una adecuada organización vital de modo, que se disponga de un tiempo claro y definido para dedicar a las familias respectivas y de un tiempo para consagrar a la pareja.

La familia de origen supone la red social más importante y fiable que disponemos y por tanto, tener que renunciar a ella supondrá una carencia importante en muchos momentos de la vida.

De hecho en muchas ocasiones fomentar la desvinculación de la familia de origen puede crear un sentimiento de abandono y de falta de identidad.

Las relaciones con la familia de origen conllevan una gran carga emocional, sujeta a puntos de vista dispares si no contrapuestos. Por eso es fácil que las discusiones al respecto sean intensas y no se utilicen en muchos casos argumentos racionales.

Hay que hacer un ejercicio de voluntad para reducir el tono emocional y  poder llegar a acuerdos entre la pareja con la intención de establecer unos límites claros y precisos entre los familiares propios y los familiares políticos.

Estrategias, técnicas y modos de actuación para solucionar los roces con la familia política

Como antes hemos señalado, hay situaciones, problemas frecuentes que obstaculizan la búsqueda de soluciones satisfactorias.

Listado de Problemas

  • Falta de conciencia del problema, de algún miembro de la pareja; por tanto, falta de motivación en solucionarlo.
  • Excesivo vínculo con la familia de origen; por tanto, dependencia fuerte de la familia política que impide la sana independencia indispensable en una pareja en formación para que ésta se desarrolle adecuadamente.
  • Acusaciones, ataques y rechazos a la familia de origen de la pareja; que impide la búsqueda de soluciones ya que la mente no está centrada en buscar alternativas constructivas de solución, sino que queda anclada en la detección de los múltiples problemas sin pasar de fase.
  • La familia política toma decisiones y altera las dinámicas de la pareja. Falta de conciencia de que las decisiones de pareja solo pertenecen a la pareja.
  • Rechazo, ataque y acusaciones a la pareja por parte de la familia de origen. Falta de conciencia y conocimiento del concepto de respeto y del funcionamiento cognitivo o mental generador de conductas de  oposición en los seres humanos, debidos a los ataques directos.

A continuación un listado de las soluciones que se pueden implantar y si es necesario, con la ayuda de una terapia de parejas. Recuerda que no tienes por qué soportar tanta tensión emocional tú solo. 

 

Listado de Soluciones

  • Terapia motivacional. Estar motivado y esperanzado, sin duda es el paso más importante.
  • Negociación. Hay muchas técnicas de negociación que no conocemos y podemos poner en práctica.
  • Establecimiento de objetivos comunes. No hay que perder de vista los objetivos principales de tu vida y aunarlos en la medida de lo posible con los de tu pareja. No sois clones, no tienen que ser exactamente iguales.
  • Establecimiento de actividades de disfrute comunes en pareja. Hay que tener siempre presente las actividades que hace de forma única disfrutar a la pareja y hay que fomentar esos momentos exclusivos y de intimidad.
  • Modificación de creencias disfuncionales o irracionales sobre el abandono. En una relación de amor y compromiso, ante un planteamiento bien argumentado tu pareja no va a prescindir de ti, por tanto, no hay que tener miedo a expresar tu punto de vista de forma asertiva.
  • Aumento de concienciación del problema y del grado en que se ve afectada la pareja. Aunque nosotros seamos conscientes del problema, quizá nuestra pareja no lo es y cree que los problemas son debidos a otros temas. Con mucho tacto y habilidad se hace consciente al otro de las dificultades que hay que corregir.
  • Fomentar y valorar los esfuerzos por lograr solucionar y afrontar constructivamente los problemas. Se alaba y resalta cada pequeño paso que se da en la búsqueda de cambio hacia una convivencia más constructiva.
  • Aceptación de las diferencias. Las diferencias pueden llegar a ser enriquecedoras, por tanto, hay que verlas también así.
  • Fomentar las habilidades de comunicación, de estilos comunicativos para no plantear las quejas como ataques. Aumentar la asertividad.
  • Ignorar las acciones que no queremos que se repitan. Aplicar técnicas psicológicas de Extinción. Quiere decir que no se presta ninguna atención a lo que no nos gusta para no reforzarlo y que no vuelva a repetirse o se vaya eliminando poco a poco.

 

En conclusión, no hay que desesperar, ni encolerizar; y sí emplearse y focalizarse en estrategias de solución y amortiguación del impacto emocional. Eso será lo más productivo porque nadie a lo largo de su vida está exento de tener alrededor personas con pensamientos mayoritariamente egocéntricos y omnipotentes. Así, lo más adecuado para poder tener una armoniosa convivencia es marcar límites, llegar a acuerdos y defender tus derechos de forma asertiva; cualquier otra táctica más ofensiva y agresiva, a corto u a largo plazo, nos pasará factura de alguna u otra manera.

 

Bibliografía:

Adaptado de Intervención psicológica en Terapia de Pareja. Labrador. F.J. (2015).

Adaptado de Tratando problemas de pareja. Capafons, J.I. & Sosa, C.D. (2018).

 

Maribel Paz

Maribel Paz

 

Psicóloga de Adultos y Parejas en Madrid.
Especialista en Terapia Infantil y Adolescente

 

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