Si te enfadas muchas veces, si te enfadas muy intensamente o si tu enfado dura mucho tiempo se puede decir que tienes enfado patológico. Digamos que tu mecanismo de enfado normal, inevitable y saludable se ha desajustado volviéndose hipersensible ante cualquier mínima percepción de amenaza, activándose de forma desproporcionado a la situación. En el artículo te ofrecemos un listado de señales para que tú mismo lo compruebes.