La infidelidad funciona como una cortina de humo, tapando otros problemas internos, complejos de resolver.
El fenómeno de la infidelidad tiene consecuencias, para algunas personas profundamente dañinas y traumáticas, que más allá de las consecuencias individuales, salpican a veces, muy profundamente a terceras y cuartas personas, testigos sin quererlo. Personas inocentes que se encuentran por sorpresa con este mal acto.
Gran parte del sufrimiento humano es innecesario, procede de falsas conclusiones que hacemos de los acontecimientos cotidianos. Son las interpretaciones, lo que nos decimos a nosotros mismos, sobre nuestra experiencia, lo que nos crea ansiedad, cólera o depresión. Cambia tu autocharla y cambiarás gran parte de tu vida.