Los celos constituyen una de las grandes pasiones que se anclan en lo más profundo del ser humano. Hay que tener cuidado con las pasiones porque están a un pasito de las patologías. Ser pasional, a pesar de la buena prensa que tiene, a veces, no parece ser una virtud muy recomendable, sobre todo en ciertas cuestiones.
El sexo están en todos lados. Tenemos una tendencia innata a seducir.
Nuestras conductas en general, y no solo las que consideramos más sexuales, sino todas las conductas y actividades de la vida cotidiana, o sea, nuestra forma de ejercer la profesión, nuestra forma de vivir, etc…son sexuales.