A lo largo de la historia humana, nuestros más grades líderes y pensadores han usado el poder de las palabras para transformar nuestras emociones, para alistarnos en sus causas y para dar forma al curso del destino. Las palabras no solo crean emociones, también crean acciones. Y de nuestras acciones fluyen los resultados de nuestra vida. Quiero hacerte consciente de que saber hablar de forma cordial y adecuada salva relaciones e incluso vidas.
Ya sabes que tu pareja siempre está alerta para ver si la apoyas a ella o a tu madre, ¿verdad?. Entonces te vienen diferentes preguntas a la cabeza, tipo:
¿qué debo hacer?, ¿a quién debo apoyar?, ¿a quién debo lealtad?, ¿con quién debo ser solidario?... La situación es compleja y tú te encuentras en medio. ¿Te tienes que posicionar o permanecer neutral?. No quieres hacer daño a nadie. Pero mira a ver que quizás, si no haces nada, puede ser que el máximo perjudicado seas tú.
Una relación estable y armoniosa tiene efectos positivos en el bienestar personal. Una relación deteriorada y desajustada interfiere en la dinámica familiar y en la propia salud, dada la interdependencia que hay entre los problemas individuales y los problemas de pareja. Uno de lo problemas estrella en las parejas infelices es la familia política ¿Qué hemos de hacer para proteger nuestra salud y nuestra relación de pareja de las interferencias familiares?