Es un gran error pensar que los niños/as a los que nunca se les corrige, limita o impone ciertas normas, pueden desarrollar una alta autoestima. De hecho, sucede todo lo contrario. Los niños criados sin disciplina, sin normas, sin reglas claras, sin consecuencias tras conductas no permitidas; tienen una peor autoestima, tendiendo a ser más dependientes, a rendir menos académicamente y a sentir menos control de su mundo y de sus impulsos. Intentemos evitar que nuestros hijos tengan serios problemas emocionales. En el artículo te ofrezco técnicas, cuadros claros y muchas pautas, para ayudarte a fomentar la autoestima de tus hijos y, sobre todo; para que te conciencies en usar con los niños el lenguaje de la autoestima, las expectativas reales y las consecuencias naturales-artificiales tras sus actos.