Con tartamudez, el cerebro interrumpe la precisa coordinación de los más de 100 músculos empleados para la producción del lenguaje. La tartamudez es especialmente preocupante debido a su interferencia con el rendimiento académico, laboral, así como, con las relaciones sociales. La tartamudez puede remitir y la prueba es que varía en función de las situaciones y de las personas con las que se interactúa. Hay situaciones en las que no se tartamudea: la lectura oral en susurro, al cantar, al hablar con objetos inanimados, con animales o con niños muy pequeños.... Vamos a sacar ventaja de estas situaciones para fluir al hablar.